Dejé Santiago para aventurarme en una nueva ciudad no muy lejana de mi tierra. Amo mi Universidad, es la mejor. Y aunque algunos sueños se corten de la nada a veces, sigo uno de los más importantes: seguir mi vocación y ser ingeniera. Me carga que a todo lo llamen poesía, que a toda foto la llamen artística y que a toda estupidez la llamen filosofía. También odio la palabra BIZARRO y el francés. Muchas Gracias.-